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EL VALS OBSESIVO CON LOS NÚMEROS

Didier Bertin - 23 de septiembre de 2020

Actualmente nos encontramos bajo un fuerte y permanente fuego de números cuyo método de obtención no está claro y esto se traduce en el desarrollo de un clima angustioso, que reduce la atención que deberíamos estar prestando a otros hechos esenciales del escenario nacional e internacional. La repetición obsesiva de la misma información por los medios se asemeja a las campañas de propaganda de países totalitarios. La duda finalmente se infiltra y hace que la atmósfera sea nauseabunda.

I-COVID 19 Y CARGA VIRAL

El número de personas afectadas por Covid se menciona todos los días sin que se sepa claramente en base a qué carga viral se identifican como tales.

Aparentemente podemos distinguir dos niveles de carga:

1-personas en las que hay rastros de virus cuya carga se encuentra en un nivel tan bajo que pueden ser excluidos de las estadísticas de personas contaminadas.

2-Personas en las que la carga viral es tal que están enfermas y contagiosas.

Se mantiene una vaguedad artística respecto al umbral de positividad y hay que volver al mecanismo de evaluación de la carga viral.

La prueba que permite determinar la carga viral es generalmente la “Reacción en Cadena de la Polimerasa - Transcriptasa Inversa”, es decir según el nombre en inglés RT-PCR.

Un termociclador permite duplicar las secuencias genéticas virales de una muestra e inducir la amplificación por ciclo para alcanzar un valor umbral de fluorescencia a partir del cual determinaremos si un paciente es positivo o negativo. Este umbral se llama en inglés Cycle Threshold o Ct. El problema es determinar a qué nivel de Ct los rastros de virus causan contagio. El contagio es posible siempre que sean posibles las culturas virales. A los 35 ciclos la probabilidad de un tal culture desciende al 8% y se puede considerar que más allá de eso una persona no es contagiosa. Sin embargo, muchos reactivos y equipos consideran un Ct de 40 e inflan artificialmente las estadísticas de pacientes contaminados y contagiados. El IHU de Marsella en Francia (una institución hospitalaria internacional especializada en enfermedades contagiosas) considera un Ct de 35 y que más allá de eso existe el riesgo de producir pruebas positivas falsas. El 43% de los pacientes evaluados fuera del IHU y reevaluados son considerados “falsos positivos”. En Israel las pruebas son conservadoras pero el Ct sería 37 y no 40. Cuanto mayor sea el número de ciclos, menor será la carga viral.

II- PRESENTACIÓN DE ESTADÍSTICAS GLOBALES

1 número de contaminados: valor efectivo relativo y absoluto

Las estadísticas internacionales muestran cifras acumuladas para cada país desde el inicio de la crisis sin deducir automáticamente el número de personas curadas y dan cifras innecesariamente grandes. El porcentaje de curación es un indicador aproximado de la eficiencia del sistema de salud por país. Asimismo, la comparación del número de pacientes en cada país sin tener en cuenta su población pierde todo sentido.

Lo importante en este caso es el valor relativo y no el valor absoluto. El número de pacientes no curados en una fecha determinada y de curaciones en valor relativo, es decir, por ejemplo, por 100.000 habitantes, es significativo mientras que su valor absoluto es irrelevante.

2-letalidad

La letalidad se puede presentar como una cifra porcentual significativa que refleja la eficiencia de un sistema de salud si se relacione con una población estrictamente correlacionada. A menudo vemos la presentación de cifras de letalidad acumulada como los cifras de contaminantes. En el caso de un aumento repentino del número de casos contaminados  y sobre esta base, la tasa de letalidad disminuirá "mecánicamente y artificialmente” porque los nuevos infectados están siendo tratados sin resultados finales.

La tasa de letalidad sería significativa sobre la base de grupos de personas seguidos desde el inicio de los síntomas hasta la recuperación o la muerte y, por tanto, la tasa de letalidad para cada grupo sería significativa y permitiría medir el progreso terapéutico.

3-Comparaciones internacionales

El número real de pacientes contaminados en valor relativo identificado sobre la base de un Ct aceptable solo puede permitir comparaciones significativas. Los países de la OCDE podrían ser relativamente fiables. Los demás países deben analizarse caso por caso para ver si sus números se pueden comparar con los de los países de la OCDE.

III- GESTIÓN DE CRISIS

Se han comenzado a extraer muchas lecciones de esta crisis, pero "el día siguiente" debería estar marcado por una mayor humildad de los seres humanos  del siglo XXI atrapada como en el siglo XX por los demonios de un pasado que se pensaba terminado y por una mejor aceptación de su finitud. La carga financiera y económica a largo plazo de la crisis debería servir como recordatorio.

Los líderes de muchos países, especialmente en Francia, se sintieron abrumados por su falta de preparación y la gente sintió que ya no había nadie al mando. Se hicieron declaraciones oficiales completamente contradictorias al más alto nivel. Se improvisaron medidas aproximadas que en su mayoría causaron preocupación. Sin embargo, países como Japón, Corea del Sur y Alemania han dominado la crisis con serenidad, eficiencia y en consecuencia con un costo económico limitado.

La Medicina ha mostrado sus límites y en particular que no es una Ciencia sino un Arte usuario de múltiples Ciencias. Por tanto, este Arte a veces puede carecer de rigor y sorprender. A pesar de la crisis, la guerra de "ego" ha continuado y con demasiada frecuencia la autoridad ha suplantado a la eficiencia.

Al igual que en la época de la Inquisición, una medicamente "eficaz o no por la Covid", pero utilizada sistemáticamente por una gran parte de la población mundial, fue prohibida en Francia porque su partidario disgustó al establecimiento y no respetó las normas del pensamiento único. Sin embargo, solo las mentes abiertas pueden superar nuevos acertijos.

En esta confusión, los medios de comunicación han mantenido la dramatización del clima que genera audiencias y por ende ingresos, mientras que esto solo puede conducir en el corto plazo a una caída en el consumo y en consecuencia a una caída en los ingresos de la audiencia.

Era hora de que los filósofos se pronunciaran a su turno para mantener la distancia necesaria con el origen de la crisis y disipar la preocupación colectiva.

La libertad de viajar se ha visto seriamente cuestionada, encaminando hacia la gran vuelta al autoaislamiento ya nacionalismos poco propicios para el progreso económico, político y social.

Israel ha tenido que resolver un segundo confinamiento (único caso en el mundo)  debido al comportamiento irresponsable de una parte minoritaria de su población imbuida de religiosidad y para quienes las tradiciones tienen prioridad sobre la profilaxis.